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El control horario en un centro de buceo: el reto de fichar cuando el reloj lo marca la marea

Pregúntale a cualquier instructor PADI cuándo empieza realmente su jornada, la respuesta nunca es la misma. Puede ser una hora antes de la primera inmersión, preparando botellas y comprobando equipos. Puede ser el rato que pasa en el barco esperando a que el grupo termine de equiparse. Puede ser después, descomprimiendo en superficie mientras el patrón decide si hay tiempo para una segunda inmersión antes de que cambie la marea. En un diving center, "estar trabajando" y "estar fichado" no siempre son la misma cosa, y eso es justo lo que el nuevo reglamento del Ministerio de Trabajo va a obligar a definir con mucha más precisión.

El Real Decreto que regulará el registro de jornada está en fase de consulta pública, pendiente de aprobación por el Consejo de Ministros, con previsión de entrada en vigor en el primer semestre de 2026. Entre los conceptos que introduce hay uno que afecta de lleno a cualquier centro de buceo: los tiempos de espera o a disposición de la empresa, ese rato a bordo que no es inmersión ni es descanso, pero que tampoco se puede ignorar:

El control horario en un centro de buceo: el reto de fichar cuando el reloj lo marca la marea

Tres conceptos nuevos que son importantes para un diving center:

El borrador del reglamento desarrolla el Estatuto de los Trabajadores y obliga a que el registro de jornada sea digital, objetivo y trazable. Pero más allá de la obligación general, hay tres puntos que un centro de buceo no puede pasar por alto:

  • El tiempo a bordo cuenta, y hay que decir de qué tipo es: Si un instructor está en el barco entre dos inmersiones, listo para entrar al agua en cuanto se le indique, ese tiempo entra dentro de los "tiempos de espera o a disposición de la empresa" que el reglamento exige registrar de forma diferenciada del tiempo de inmersión activa y del descanso real.
  • Las horas extraordinarias y complementarias necesitan trazabilidad propia: Una segunda salida añadida porque el grupo de la tarde se ha quedado corto de plazas, o un instructor a tiempo parcial que cubre más horas de las pactadas en temporada alta, todo eso tiene que quedar identificado como lo que es, no mezclado de forma genérica con la jornada ordinaria.
  • Cualquier corrección necesita doble firma: Si una salida se retrasa por el estado de la mar y hay que ajustar el registro a posteriori, el cambio no se puede hacer de forma unilateral: necesita la conformidad tanto del centro como del instructor, con constancia de quién lo modificó y cuándo.

Diferenciar la inmersión, la espera y el descanso

En Lueira hemos creado una nueva versión del sistema de control horario y de la aplicación de fichaje. Esta nueva versión permite registrar tres situaciones distintas dentro de una misma jornada: el tiempo de inmersión, el tiempo a bordo en espera (entre salidas, durante la preparación de equipo) y la pausa real, como la comida entre la salida de la mañana y la de la tarde. Cada tramo queda guardado por separado, con su propio cronómetro, sin que una pausa cierre la jornada del instructor.

El contrato de cada instructor, como base del cálculo

Para que el sistema sepa cuándo una hora es ordinaria, extraordinaria o complementaria, primero necesita conocer el contrato de cada instructor: su horario habitual y, si aplica, su porcentaje de parcialidad. Con la nueva versión de Lueira y esa información configurada una sola vez, el cálculo se hace solo cada vez que se ficha, sin que el centro tenga que llevar una hoja de cálculo aparte en temporada alta.

Modificaciones que dejan huella

Una salida que se cancela por el estado del mar y se reprograma para el día siguiente es de las cosas más habituales en este sector. Cuando eso obliga a tocar un registro horario ya cerrado, el cambio queda pendiente de aprobación tanto del centro como del instructor, y el historial completo de esa modificación se conserva.

Un solo punto de fichaje para todo el centro

Más allá de la normativa, la nueva versión de Lueira incorpora una web de fichaje centralizada. En vez de que cada instructor tenga que sacar el móvil con las manos llenas de neopreno, se instala una tablet u ordenador en el centro donde cada uno se identifica con un código de cuatro dígitos o un QR y marca su entrada, salida o pausa. El estado de cada instructor (sin fichar, en jornada, en descanso) se ve en tiempo real desde ese mismo punto.

Lo mismo de siempre en la App Instructors, con una pestaña nueva

La app que tu equipo ya usa para consultar el calendario de inmersiones incorpora ahora la gestión de pausas y el estado del fichaje en tiempo real, además de las estadísticas de horas acumuladas. Si tu centro todavía usa Trackr para esto, esta actualización lo sustituye: todo el control horario pasa a estar centralizado en Lueira Team.

Documentación y registros, organizados desde el panel

Desde el panel de administración podrás gestionar la documentación de cada instructor (titulaciones, contratos, certificados médicos) y exportar los informes de control horario de uno, varios o todos los trabajadores, filtrados por fechas. El PDF generado queda protegido frente a modificaciones, así que lo que entregas como justificante es exactamente lo que el sistema registró.

El papeleo, resuelto antes de tocar el agua

La operativa de un centro de buceo ya tiene suficiente complejidad: mareas, certificaciones, mantenimiento de equipo, temporadas. Esta nueva actualización está pensada para que el cumplimiento normativo no añada una tarea más a tu día, sino que se resuelva solo, mientras tú te ocupas de que cada inmersión salga bien.

Lleva el control horario de tu centro de buceo al día con Lueira

Cumplimiento normativo, fichaje centralizado y gestión de tu equipo, todo en un mismo lugar.

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Irene Colomo